Agua micelar en tu rutina diaria. ¡Incluyela!

Sin el agua micelar, la limpieza facial y el desmaquillante es quizás la parte más tediosa y agresiva en la rutina diaria de belleza. Requiere de tiempo y la aplicación de muchos productos para limpiar, hidratar y tonificar. Además puede acabar siendo un proceso elaborado, sucio y engorroso.

Por suerte está el agua micelar, un producto todoterreno,  que por su simpleza y facilidad de uso parece casi milagroso.

Veamos las ventajas que ganarás al incluirla en tu rutina diaria.

¿Por qué utilizar agua micelar si es solamente agua?

En apariencia es sólo agua. Es clara, transparente y tiene una viscosidad muy parecida. Pero, cuando la frotas entre tus dedos se nota una textura diferente.  Esto es por las micelas, o esferas microscópicas. Son unas partículas muy pequeñas de un aceite que actúa como  tensioactivo. Atraen de forma natural la suciedad y las grasas pero no absorbe el agua.

Las micelas del agua atraen los restos de polvo y maquillaje pero mantienen la piel hidratada. Además, es una fórmula tan ligera que la puedes dejar para que la piel la absorba sin tener que enjuagar.  Puedes completar tu rutina sin utilizar agua corriente.

Las ventajas de usar el agua micelar

Manten tu piel hidratada y tersa con el agua micelar

La limpieza por la mañana:

Si eres de las que se levanta con poco tiempo. El agua micelar es perfecta para comenzar tu día tonificando tu piel y retirando los restos de grasa que se acumulan durante la noche. Será la preparación perfecta antes de maquillarte o aplicar tu crema hidratante.  Aunque no uses maquillaje, sentirás sus efectos para comenzar el día con tu piel fresca y radiante.

En el gimnasio o después de practicar deporte.

Es perfecto para llevar una poca cantidad en la bolsa de deporte, para retirar los restos de sudor y evitar que atraigan polvo y suciedad que puedan obturar los poros y restarle brillo a la piel.

Una forma sencilla de desmaquillarse

Llegas por la noche a casa y debes quitarte el maquillaje antes de acostarte. Es lo que menos te apetece. Pero, si no te desmaquillas o lo haces mal, puedes poner en riesgo la salud de tu piel.

El agua micelar es una solución. Empapas un disco de algodón y lo distribuyes por el rostro con un movimiento circular. Hasta el maquillaje a prueba de agua se adhiere fácilmente y no requiere aclarar.  Sólo hay que dejar que la piel absorba el producto.

El agua micelar cuida de tu piel

Al no contener ningún producto químico, ni alcoholes ni parabenos, el agua micelar evita que tu piel se irrite y resienta.  Limpia a fondo aunque respeta la fragilidad de las pieles más sensibles. Además es ideal para pieles secas ya que también hidrata y deja tu piel con una textura radiante.

Te ayuda a retocar el maquillaje

Para corregir errores, como si utilizaras una goma de borrar, puedes aplicar una pequeña cantidad de agua micelar en un bastoncillo de algodón.  Lo puedes aplicar en pequeñas zonas alrededor de tus ojos u otros sitios donde quieras retirar parte del maquillaje.

Simplifica tu rutina de belleza con el agua micelar

¿No te convence el agua micelar?

¿No es el agua micelar un limpiador facial más? Un jabón puede irritar la piel y secar sus proteínas y aceites naturales que le dan su brillo, flexibilidad y tersura. Un aceite desmaquillante, puede obturar los poros de la piel o dejarla demasiado grasa.

El agua micelar es muy sencilla de aplicar, mantiene las impurezas alejadas de tu piel y la mantiene fresca y limpia en todo momento. Si no lo haz hecho ya, ahora es el momento de probar el agua micelar.

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1 comentario en “Agua micelar en tu rutina diaria. ¡Incluyela!”

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